El tacto anorectal o DARE (digital anorectal examination) es la técnica más barata, universal y con mayor utilidad disponible para el diagnóstico precoz de los cánceres anales. Puede localizar lesiones de hasta 3 mm, más que suficiente teniendo en cuenta que la supervivencia a 5 años tras el diagnóstico de cáncer anal, si el tamaño es inferior a 2 cm, alcanza el 80%, y es del 100% si son menores de 1 cm.

La guía de la Sociedad Internacional de Neoplasias Anales (IANS) se centra en a quién recomendar, cómo hacerlo (incluida la autoexploración, o exploración de la pareja), las competencias y las posibles lesiones que pueden detectarse.

Preguntar por síntomas anales, explorar el periano y hacer un tacto anorectal anual (DARE) nunca debería faltar en el seguimiento de personas que viven con el VIH, más aún si son hombres que tiene sexo con hombres (HSH) y tienen 35 o más años. Esta recomendación aparece en todas las guías de atención a la infección VIH (GESIDA, EACS, IDSA, DHHS, BHIVA, NYsAIDS), ya que es el grupo con mayor riesgo de cáncer anal. Desgraciadamente, se realiza escasamente, y por eso la mayoría de los diagnósticos de cáncer anal son tardíos (sólo un 10% tienen menos de 2 cm).

DARE se recomendaría:

GRUPO Mínima frecuencia
HSH-VIH+, ≥ 35 años Anual
Personas con HSIL previo Anual
Personas con cáncer anal previo Semestral
VIH+ o personas trasplantadas, ≥ 50 años Anual
HSH-VIH-, 50 años Cada 2 a 5 años
Mujeres con displasia o cáncer cervical Cada 2 a 5 años

International Anal Neoplasia Society Guidelines for the Practice of Digital Anal Rectal Examination
Journal of Lower Genital Tract Disease: April 2019 – Volume 23 – Issue 2 – p 138-146
Hillman RJ, Berry-Lawhorn JM, Ong JJ et al.